Las peleas de gallo: una cuestión
compleja pero de necesário posicionamiento
Para
empezar deseo levantar tres puntos en este texto para contestar: “Sí deben ser
prohibidas las peleas de animales (en general)?; si estamos o no de acuerdo con
lo que plantea lo articulo y sí existe ese tipo de apuesta el Brasil?”.
Primero, en Brasil oficialmente no
es permitido peleas de animales. sin embargo, esto no significa que deje de
existir algunas ciudades que ocurren disputas utilizandose varios especies de
animales (gallos, perros, pez y otros). En Estado del Pará, por ejemplo, la
Polícia Federal hizo aprehensión de 1 miles gallo en una hacienda donde los
animales eran preparados para pelear. Así, los dueños fueron multados pero
todos los gallos tuvieran que quedarse en lo el próprio próprio lugar porque el
Estado no tendría espacio y cuidadores para mantener vivos los gallos. De esta
forma tenemos la represión sín sin que el Estado pueda presentar otra salida.
Esta situación presentada arriba
muestra relación con la realidade (realidad) vivenciada en Puerto Rico, donde,
así como en Brasil las peleas existen hacía siglo XVI, solo que en Brasil
sufrió acción del Estado que ha puesto la puso en ilegalidad a partir de 1934
hasta hoy. Para justificar la existencia de peleas de gallo en Puerto Rico el
articulo hace básicamente un posicionamiento económico y genético cuando dice:
“Para tratar de poder explicar mejor esta situación del
instinto del gallo en pelear, si usted pone un espejo frente a un gallo, el
gallo va a pelear con la imagen que refleja su propio cuerpo. Así de fácil es
explicar que el gallo pelea por su propia naturaleza.”
Claro, estamos de acuerdo de que todos los animales
tienen sus intintos de supervivencia, incluso,
él no dice que en casos dos gallos de pelea y otros animales todos pasan por
entrenamiento y condicionamiento bastantes crueles, donde muchos gallos no
consiguen sobrevivir.
Y más adelante afirma:
“La
industria de los gallos en Puerto Rico alimenta a muchas familias con empleos
directos e indirectos. Además, ayuda a muchas industrias que se benefician del
deporte de los gallos ya sea a nivel de la crianza de los gallos, su
entrenamiento..”
En
caso de Puerto Rico, parece ser verdad, allá de la tradición
fue estructurada una base económica en la propia base del Estado donde también
las propinas y generación de empleo directo y indirecto hacen que sea más
complejo decir que puede hacer lo que ha hecho
en Brasil. Más adelante tenemos la seguinte ideas puestas el artículo en este esto
dos momento:
“Todos los cuales los
dueños de las galleras compran en el mercado de Puerto Rico, generando a su vez
ingresos para las empresas que venden estos productos. Nadie duda de que la
industria/negocio de gallos deja dinero para la economía de Puerto Rico.”
Y cuando charla que:
“En la parte de la
crianza, los que producen comida y equipos que se usan en la crianza de los
gallos, obviamente se verían igualmente perjudicados al prohibir las peleas de
gallos pues pudieran perder el ingreso que genera los productos y servicios que
venden a los galleros que crían gallos en Puerto Rico.”
Asín así, yo pienso que en caso de
Brasil se debe mantener la prohibición pero los órganos del estado necesitan
tener condiciones de cuándo deben ser realizadas operaciones por
las policías más allá de la multas aplicadas a los apostantes y que también
haya un lugar estructurado para poner
los animales y después tener un destino final que no sea matarlos.
A su vez) el caso de Puerto Rico no
parece sencilo pues tenemos una gran estructura económica interno y externo
basada en la economía de este negocio no solo de pelear, más sino, también la
industria de alimentos, medicamentos y hasta incluso del turismo de entretenimiento.
Así, para poner fin, el Estado tendría que hacer un trabajo que al mismo tiempo
conscientizar las personas para el mal y sufrimiento de estos animales,
también, haría un desarrollo económico de las ciudades en otros potenciales
existentes.
Por
ahora, tenemos que reconocer que incluso delante la crueldad de las peleas poco
podrá el Estado mudar cambiar la percepción cultural de un pueblo, principalmente,
cuando tenemos mucho diñero como punto justificante.
*Cícero Souza (Historiador / Maestria Ciência Educación / Doctorando Ciência Educación)
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